Tres provincias, un destino mediterráneo inolvidable con más de 500 kilómetros de costa, cultura milenaria y una gastronomía de fama mundial.
La Comunitat Valenciana, situada en la costa este de la Península Ibérica, es una de las regiones turísticas más completas de España. Formada por las provincias de Castellón, Valencia y Alicante, ofrece una diversidad paisajística, cultural y gastronómica que pocos territorios del Mediterráneo pueden igualar. Desde las sierras del interior hasta las playas de arena dorada de la costa, cada rincón invita a ser explorado.
Con más de 300 días de sol al año y unas temperaturas medias que oscilan entre los 11 °C en invierno y los 26 °C en verano, el clima de la Comunitat Valenciana es uno de sus grandes atractivos. Este entorno privilegiado permite disfrutar de actividades al aire libre durante prácticamente todo el año, ya sea senderismo por los parques naturales del interior, deportes náuticos en la costa o simplemente pasear por los centros históricos de sus ciudades.
La Comunitat Valenciana cuenta con más de 500 kilómetros de litoral mediterráneo, salpicado de calas, playas urbanas y parajes naturales costeros. Es la comunidad autónoma con más banderas azules de España, un reconocimiento internacional que certifica la calidad de sus aguas, servicios e infraestructuras playeras. Desde las tranquilas calas de la Costa de Azahar hasta las animadas playas de la Costa Blanca, hay opciones para todos los gustos.
La provincia más septentrional abraza la Costa de Azahar con localidades como Peñíscola, Benicàssim y Oropesa del Mar. En su interior, el desierto de las Palmas y la Sierra de Irta ofrecen paisajes montañosos de gran belleza. Marina d'Or se ha convertido en un referente vacacional de primer nivel en la costa castellonense.
La capital de la comunidad alberga la impresionante Ciudad de las Artes y las Ciencias, el casco antiguo con la Lonja de la Seda —Patrimonio de la Humanidad— y el Parque Natural de la Albufera. Las Fallas, declaradas Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, llenan las calles de arte efímero cada marzo.
La Costa Blanca es sinónimo de sol y turismo internacional. Benidorm, Altea, Calpe y Dénia son solo algunas de las localidades que atraen a millones de visitantes. En el interior, el Palmeral de Elche —el mayor de Europa— es Patrimonio de la Humanidad y testimonio de la herencia árabe.
Pocos territorios de la Península concentran tanta diversidad festiva y patrimonial. La Comunitat Valenciana es tierra de fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional: las Fallas de Valencia, las Hogueras de San Juan en Alicante, la Tomatina de Buñol, los Moros y Cristianos que se celebran en decenas de localidades y el Misteri d'Elx, obra teatral cantada que se representa ininterrumpidamente desde el siglo XV.
El patrimonio arquitectónico abarca desde yacimientos ibéricos y romanos hasta joyas del gótico civil como la Lonja de la Seda, castillos medievales como el de Peñíscola o el de Santa Bárbara en Alicante, y ejemplos de vanguardia como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, obra de Santiago Calatrava.
La comunidad ostenta el récord español de banderas azules, con más de 130 galardones repartidos entre sus tres provincias. Las playas de arena fina de Gandía, el Arenal de Jávea, la Playa Norte de Peñíscola y la Playa del Postiguet en Alicante son solo algunos de los arenales más reconocidos.
Más allá del litoral, la Comunitat Valenciana cuenta con 22 parques naturales que protegen ecosistemas tan variados como las zonas húmedas de la Albufera, los acantilados de la Sierra de Irta, las sierras calizas del interior de Castellón o las Fuentes del Algar en la Marina Baixa.
La oferta de alojamiento de la Comunitat Valenciana es tan variada como su territorio. Desde grandes resorts costeros y hoteles boutique en el centro de Valencia hasta casas rurales en el interior de Castellón y apartamentos turísticos en primera línea de playa. La región cuenta con más de 300.000 plazas hoteleras y una creciente red de turismo rural que permite descubrir pueblos con encanto lejos de las rutas habituales.