La Costa de Azahar: playas de azahar, castillos medievales y montañas que se asoman al Mediterráneo.
La provincia de Castellón ocupa el extremo norte de la Comunitat Valenciana y extiende su litoral a lo largo de más de 120 kilómetros de la denominada Costa de Azahar, llamada así por la fragancia de los naranjos que pueblan sus llanuras litorales. Este tramo costero alterna playas de arena dorada con calas rocosas de aguas transparentes, todo ello enmarcado por un clima suave con temperaturas medias superiores a los 18 °C durante gran parte del año.
La costa castellonense es una de las menos masificadas de todo el arco mediterráneo español, lo que la convierte en un destino ideal para quienes buscan tranquilidad sin renunciar a servicios de calidad. Sus playas acumulan decenas de banderas azules y Q de Calidad Turística, certificaciones que garantizan la limpieza de las aguas, la accesibilidad y la presencia de equipamientos modernos.
Dominada por su imponente castillo templario del siglo XIV, Peñíscola es uno de los pueblos más fotogénicos del Mediterráneo. Su casco antiguo, encaramado en un tómbolo rocoso que se adentra en el mar, conserva calles empedradas, iglesias medievales y las huellas del Papa Luna, que estableció aquí su corte pontificia. La Playa Norte, un extenso arenal de más de cinco kilómetros, y las calas del sur conforman una oferta playera de primer orden.
Conocida internacionalmente por el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), esta localidad combina una tradición veraneante que se remonta al siglo XIX con una intensa vida cultural contemporánea. Sus cuatro playas —Voramar, Almadraba, Torre del Mar y Heliópolis— suman cerca de seis kilómetros de arena fina flanqueados por las villas modernistas de la llamada «Ruta de las Villas».
Oropesa del Mar ocupa una posición privilegiada entre la Sierra de Oropesa y el mar, ofreciendo un casco histórico coronado por una torre vigía y playas galardonadas como la Concha y la Morro de Gos. Es también la puerta de entrada a uno de los complejos turísticos más conocidos de la costa española: Marina d'Or.
Marina d'Or, la conocida «Ciudad de Vacaciones» situada en el término municipal de Oropesa del Mar, es uno de los complejos turísticos más grandes de Europa. Con más de 14.000 apartamentos, varios hoteles, un balneario con circuitos de spa, parques temáticos para familias y jardines tropicales, Marina d'Or se ha consolidado como un destino que atrae a cientos de miles de visitantes cada año.
El complejo ofrece alojamiento para todos los perfiles: desde estudios para parejas hasta apartamentos de varias habitaciones ideales para familias numerosas. Su ubicación en primera línea de playa y la amplia oferta de ocio —piscinas, restaurantes, espectáculos nocturnos y zonas deportivas— hacen de Marina d'Or un lugar donde es posible disfrutar de unas vacaciones completas sin necesidad de desplazarse.
Alojamiento en Marina d'Or: si estás buscando apartamentos vacacionales en Marina d'Or, encontrarás una amplia selección de opciones junto a la playa con todas las comodidades necesarias para unas vacaciones en familia en la Costa de Azahar.
A escasos kilómetros de la costa, el Parque Natural del Desert de les Palmes se eleva hasta los 729 metros del pico Bartolo. A pesar de su nombre, no se trata de un desierto árido, sino de un lugar de retiro espiritual que los carmelitas descalzos eligieron en el siglo XVII. Hoy sus senderos ofrecen vistas panorámicas del litoral castellonense, bosques de pino rodeno y alcornocal, y una rica fauna que incluye el águila perdicera.
Al norte de Peñíscola, el Parque Natural de la Sierra de Irta es uno de los últimos tramos de costa virgen del litoral valenciano. Sus acantilados caen directamente al mar formando calas de difícil acceso y aguas cristalinas. La reserva marina protege praderas de posidonia oceánica y una biodiversidad subacuática notable. En sus cumbres, la torre de vigilancia de Badum y los restos del castillo de Polpís dan testimonio de siglos de historia.
El Penyagolosa, con 1.814 metros de altitud, es la segunda cumbre más alta de la Comunitat Valenciana y un referente del senderismo regional. Cada año, miles de peregrinos y excursionistas recorren las rutas que ascienden desde els Ports hasta su cima, donde se alza la ermita de Sant Joan de Penyagolosa. El entorno del macizo alberga bosques de pino negro, sabinas y una flora endémica de gran valor ecológico.
La cocina de Castellón se nutre de la huerta y el mar. Los arroces —especialmente el arroz a banda y la paella de marisco— son protagonistas en las mesas de la costa. En el interior, platos de cuchara como la olla de la Plana o el tombet acompañan los meses fríos. La naranja de Castellón goza de Indicación Geográfica Protegida y es apreciada en toda Europa por su dulzor y jugosidad. No hay que olvidar el aceite de oliva de las comarcas de Els Ports y el Alt Maestrat, ni los vinos con denominación de origen de la tierra.